Son aquellas personas cuyos antepasados, todos o algunos, provienen de diversas regiones del continente africano y han estado presentes por más de 500 años en casi todo el territorio nacional.

Muchos de estos antepasados llegaron de manera forzada a causa de la esclavitud y del comercio de esclavos entre 1521 y 1850, lo cual sucedió antes de que nuestro país se convirtiera en un Estado como lo conocemos actualmente. También lo son, aquellas personas que tienen algún antepasado africano que llegó al país en épocas posteriores, y las personas que actualmente vienen de diversos países.

Muchas de la personas afrodescendientes que habitan en el territorio nacional, no necesariamente se identifican como personas de origen africano, esto se debe a que, aunque los términos afromexicanas, negras o afrodescendientes, son utilizados actualmente como parte de la reivindicación y visibilidad de nombrarles e incluirles como representación colectiva; las personas se auto-identifican de múltiples maneras (morenos, mascogos, mulatos, entre otros) dependiendo de dónde viven, y es su derecho hacerlo.

Los estados con mayor presencia negra, afromexicana o afrodescendiente son Guerrero, Oaxaca, Veracruz, Coahuila, Guanajuato, el Estado de México, la Ciudad de México, Jalisco, Nuevo León, Baja California Sur, y Morelos pero están presentes en todo el territorio nacional.